Algunos intentos desesperados por recuperar al ser que amamos pueden llevarnos a lanzar un ultimátum de todo o nada: “o seguimos juntos como pareja o nos decimos adiós para siempre”.
Muchas de estas frases lapidarias tienen su origen en una falsa creencia, según la cual, aceptar que la relación de pareja descienda al nivel de una buena amistad, equivale a darse por vencido ante el fracaso.
Esto en realidad no es verdad y por el contrario mantenernos en contacto es como poner un pie en la puerta para que no se cierre y es nuestro primer paso de avance hacia la recuperación plena de la relación de pareja. Retroceder un poco no significa rendirse. Aceptar la amistad no es renunciar al amor.
Mantener una buena relación, sin acosos ni reproches, es aconsejable porque demuestra madurez de tu parte y te permite hacerle saber a tu ex pareja los avances y cambios en tu vida que sin duda te volverán a poner en el plano de lo atractivo. Llegado el momento, desde esa amistad puedes reinventar la relación y transmitir con éxito la idea de “borrón y cuenta nueva”.